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Pérdida de equilibrio

La variabilidad climática siempre ha existido, corresponde a los cambios que se observan en el corto plazo: más o menos lluvia, más o menos nieve. Pero, cuando esos cambios se tornan permanentes en el largo plazo (la referencia es 30 años o más), entonces es cuando se está frente al cambio climático.

Cuando la temperatura media del planeta se incrementa, los vientos y las corrientes oceánicas mueven el calor por todo el globo terráqueo. De este modo, el planeta trata de enfriar algunas zonas, calentar otras y modificar la cantidad de lluvia o nieve que se precipita.

Los cambios en la atmósfera y el océano observados desde 1950 no tienen precedente en otros períodos de la Tierra.

“Nuestra evaluación concluye que la atmósfera y el océano se han calentado, los volúmenes de nieve y hielo han disminuido, el nivel del mar se ha elevado y las concentraciones de CO₂ han aumentado hasta niveles sin precedentes desde hace, por lo menos, 800.000 años”, declaró Thomas Stocker, uno de los autores del quinto informe del IPCC, cuando este se presentó en el 2014.

 

Con un incremento de la temperatura media de 2 °C, los impactos se observarían en todas las facetas de la vida social. Las olas de calor durarían más, serían más frecuentes e intensas, lo cual compromete a los sistemas de salud de los países.

También se daría una redistribución de las pesquerías, lo cual afectaría los modos de vida de las comunidades pesqueras. Asimismo, se daría una menor productividad de cultivos como trigo, arroz y maíz debido al incremento de la temperatura, lo cual pondría en jaque la seguridad alimentaria.

Hurricane

 

A continuación, se enumera diez consecuencias del calentamiento global sobre el planeta. Estas se derivaron de la lectura del informe “¿Con el agua hasta el cuello? Amenazas y respuestas al impacto del calentamiento global sobre el desarrolloa humano”, escrito por Andrew Simms de New Economics Foundation (NEF), John Magrath de Oxfam International y Hannah Reid del International Institute for Environment and Development (IIED), así como del reporte “El cambio climático: qué es, en qué nos afecta y cómo podemos combatirlo” elaborado por Oxfam International.

  1. Más sequías e incendios: con cada grado que gana el termómetro, también se incrementan las sequías y, con ellas, aumenta el riesgo de incendios forestales. La alta desecación de la vegetación, así como la baja humedad relativa en el ambiente y los fuertes vientos que soplan, elevan el riesgo de fuego. Los suelos que pierden cobertura vegetal debido al fuego ven alterada su capacidad de absorber agua de lluvia, lo que afecta la recarga hacia los mantos acuíferos y con ello se impacta el abastecimiento de agua potable para consumo humano y animal. Asimismo, el suelo afectado por el fuego se endurece y pierde fertilidad, lo cual incide en la producción de alimentos, pero también los suelos desnudos sobre propensos a escorrentía y ese arrastre de sedimentos terminan por provocar inundaciones.
     
  2. Tormentas más intensas: el hecho de que las temperaturas sean más altas hace que las lluvias sean menos frecuentes, pero que sean más intensas; por tanto, el nivel de inundaciones y su gravedad también irán en aumento. 
     
  3. Propagación de enfermedades: un cambio de temperatura de varios grados puede hacer que la zona templada se haga más acogedora a la propagación de determinadas enfermedades. De esta manera, pueden empezar a darse casos de mal de Chagas, el dengue u otras enfermedades que están olvidadas en los países desarrollados y en zonas que tradicionalmente han sido más frías. Actualmente, Centroamérica lidia con la propagación del mosquito Aedes aegypti, transmisor de enfermedades como dengue, chikunguña y zika, el cual era común en las costas pero que ha ido expandiendo su distribución hasta alcanzar poblados que se hallan a 2.000 metros sobre el nivel del mar, como es el caso de San José en Costa Rica.
     
  4. Olas de calor más fuertes: el calentamiento global producido por la quema acelerada de combustibles fósiles ha sido muy intenso en el Hemisferio Norte. La salud e incluso la vida de miles de personas pueden verse en riesgo debido al aumento de las olas de calor, tanto en lo que se refiere a frecuencia como a intensidad. Las poblaciones más vulnerables a ellas son niños y adultos mayores.
     
  5. Derretimiento de los glaciares: océanos con temperaturas más altas son océanos que derriten el hielo de los casquetes polares. Esto significa que aumenta el nivel del mar. Los efectos incluyen cambios sustanciales en la disponibilidad de agua para beber y para riego, así como un aumento de los niveles del mar, cambios en los patrones de circulación del agua en los océanos y la amenaza a la supervivencia de especies de flora y fauna que sobreviven en dichos ecosistemas.
     
  6. Huracanes más peligrosos: el aumento de temperatura del mar hace que los huracanes se vuelvan más violentos. Los huracanes son el medio que tiene el planeta para repartir el exceso de calor de las zonas cálidas a las más frías. A más temperatura, pues más huracanes y con todos los problemas que conllevan: destrucción de ciudades, de cultivos, desmantelamiento de todos los sistemas, enfermedades, etc. En el 2016, Panamá, Costa Rica y Nicaragua sufrieron el embate del huracán Otto, el cual nació en el Caribe y atravesó la frontera entre Costa Rica y Nicaragua para desembocar en el Pacífico. Ello trajo muertes de personas así como pérdida de animales, cultivos e infraestructura.
     
  7. Cambio de los ecosistemas: una temperatura más alta, menos precipitaciones, sequías e inundaciones hacen que el clima se adapte a esta nueva climatología y, por tanto, se produzcan cambios en la duración de las estaciones e incluso en los ciclos de polinización, lo cual tiene un impacto sobre los cultivos y la seguridad alimentaria.
     
  8. Desaparición de especies animales: muchas especies de animales están viendo cómo su ecosistema cambia y no son capaces de adaptarse tan rápidamente. Así, muchas especies de aves migratorias están perdiendo la capacidad de emigrar porque no pueden seguir los flujos de temperatura a las que están habituadas y ello conlleva una afectación en el turismo. Centroamérica es reconocida como destino de aviturismo, muchas personas viajan a estos países tropicales a observar las migraciones estacionales que realizan las especies del Hemisferio Norte que se trasladan al Hemisferio Sur.
     
  9. Aumento del nivel del mar: como los casquetes se derriten, se vierte muchísima más agua en los mares y océanos y, por tanto, aumenta el nivel del mar. Esta es una de las consecuencias del cambio climático más graves, ya que significa que muchísimas islas podrían desaparecer en el futuro y que un buen número de ciudades verán cómo su distancia a la costa se reduce de forma significativa. En el Caribe centroamericano ya se observa cómo la erosión costera, derivada de la expansión térmica, ha ido restándole metros a las playas de los países de la región.
     
  10. Alimentos más caros: el cambio climático pone en peligro la producción de alimentos tan básicos como los frijoles y esto significa que cientos de miles de personas, cuya vida depende de sus cultivos, están en riesgo de perderlo todo. No solo eso: si los cultivos escasean, los precios se disparan. Esto nos afecta a todos, pero en los países menos desarrollados, con altísimos índices de pobreza,las consecuencias pueden ser devastadoras.

Debido a este consumo de recursos naturales, ligado a un modelo económico capitalista que liga el crecimiento con las emisiones de carbono, es que el ser humano ya ha dejado su huella a nivel geológico y se habla que el siglo XIX marca el inicio de una nueva era geológica conocida como Antropoceno, bautizada así en honor al ser humano, dado que es el principal agente transformador en el planeta.